chatarreria jareño

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De los 13,6 millones de toneladas de chatarra que se han producido a lo largo de 2012 en nuestro país, más de 11 millones toneladas han sido tratadas por nuestras industrias siderúrgicas, pese al descenso del 12%  que ha sufrido la producción de acero a causa de la crisis económica actual.

Pero no sólo ha bajado la producción, sino que también el reciclaje ha descendido un 10,4 %, por lo que podemos decir que esos 11,2 millones de chatarra suponen prácticamente un reciclado completo de todo lo producido.

En España, la producción industrial de acero depende siempre en mayor o menor medida del material reciclado, y cada tonelada de acero que se recicla supone un ahorro de 1´5 toneladas de  hierro, un 85% de agua, el 80% de la energía y un 85% de carbón.

 

Reciclando chatarra metálica

 

Para el proceso de fabricación de acero se utilizan dos métodos principalmente:

  • Siderurgia Integral: en horno alto y acería al oxigeno LD, donde la producción se realiza a partir de mineral de hierro y un 30% de chatarra para regular la temperatura.
  • Acería de horno eléctrico: en el que se puede utilizar el 100% de chatarra como materia prima.

 

Este último método ha supuesto además el 75% de esos casi 14 millones de toneladas producidas, mientras que la media europea apenas alcanza el 43% y la media mundial se queda en un 29%.

Respecto al tratamiento internacional de este tipo de residuos, en 2012 España ha importado 4,3 millones de toneladas que se procesaron cumpliendo, por supuesto, las garantías y controles medioambientales y de las cuales un 71% se volvió a exportar como material elaborado.

UNESID valora muy positivamente el papel de la siderurgia la economía del país puesto que ha contribuido con 2.100 millones de euros, un 57% más que en 2011, que supone además el 14% del superávit comercial no energético de España.

¿Tienes claro que el reciclaje es el futuro? ¿Ves en la economía “verde” una posible salida de la crisis? Déjanos tu comentario.

  • La Comisión Europea (CE) y el Programa de Medio Ambiente de las Naciones Unidas han hecho públicos dos informes que abogan por un cambio radical en el concepto de utilización de recursos, así como para alertar de la necesidad de incrementar el reciclaje de metales.

Dos informes publicados por la Comisión Europea y el Programa de Medio Ambiente de las Naciones Unidas proponen un cambio radical tanto en la utilización de recursos como en el incremento del reciclaje de metales.

De acuerdo al primero de ellos, tan solo 18 metales son reciclables en un 50% o más, mientras que la mayoría no llega a alcanzar el 1% de reciclado. El segundo informe, público desde el 18 de mayo en la Comisión de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas (ONU), increpa la necesidad de un cambio radical que permita evitar una crisis mundial de recursos para 2050 y formula las hipótesis científicas sobre el futuro consumo de esos recursos.

Aumentar el consumo de metales reciclados:

Aunque la industria sea consciente de lo que está perjudicando la crisis y los precios al alza, todavía existen determinados metales cruciales para la alta tecnología que solo son reciclados en un 1%. Esta situación hace necesario un cambio radical que permita que estos metales sigan estando disponibles para su uso en futuras tecnologías.

Sin embargo, esto no sucede con metales como el hierro, el acero, el cobre, el aluminio, el plomo o el estaño, pues éstos se reciclan en un porcentaje que oscila entre el 25% y el 75% a nivel mundial, porcentajes que varían según el país en cuestión.

Por ello, aumentar el porcentaje de reciclado mediante unos sistemas de recogida y una infraestructura adecuada se hace totalmente necesaria, especialmente en los países en vías de desarrollo, pues podría llegar a prevenir la emisión de miles de millones de toneladas de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

También a través del incremento en el reciclaje de metales, sería posible la creación de nuevos puestos de empleo ecológicos, pues reciclar los metales resulta entre 1 y 10 veces más eficiente desde el punto de vista energético que fundir los metales a partir de minerales sin tratar.

¿Qué opinas del empleo de metales reciclados como materia prima durante los procesos productivos? ¿Qué crees que sería necesario para incrementar la cultura del reciclado? ¡Déjanos tus comentarios!

Vía @ Interempresas

Es pasado octubre os hablábamos sobre una de las revoluciones en cuanto a conductividad eléctrica se refiere, los nanotubos de carbono como alternativa a los cables de cobre convencionales. Pues bien, hoy desde Lachatarra.es vamos a ampliar este tema y a explicaros cómo se reciclan las nanopartículas de este nuevo material.

Los nanomateriales se encuentran entre las sustancias más prometedoras, debido a su alto rendimiento mecánico, eléctrico y térmico. Pero, ¿qué es lo que ocurre con estos materiales cuando al alcanzado el final de su vida útil? Os lo contamos a continuación.

A través del proyecto Recytube se propone la reutilización de desechos industriales plásticos que contengan los citados nanotubos de cabono y que se hayan generado durante la producción del masterbatch (mezcla maestra), compounding (composición) o procesos de fabricación de moldeo por inyección. Estos desechos se emplearán en la producción de nuevos nanocomposites plásticos con valor comercial.

 

Así pues, durante la primera etapa del proyecto se identifican diversos métodos rápidos que podrían emplearse en la planta de producción a la hora de contabilizar la totalidad de nanotubos de carbono, para finalmente poder predecir las propiedades finales del material y su reciclabilidad.

Entre los diversos métodos estudiados se ha realizado una selección teniendo en cuenta la facilidad, el bajo precio y la constancia de sus resultados.

El paso siguiente dentro de Recytube se centra en el desarrollo de piezas para la industria eléctrica y electrónica empleando nanocomposites reciclados que contengan nanotubos de carbono, prestando especial atención a la evaluación sobre los cambios en el impacto medioambiental derivados del uso de nanocomposites de CNT reciclados, o lo que es lo mismo, los nanotubos de carbono recuperados.

Este proyecto se está llevando a cabo por un consorcio formado por tres pymes y un centro de investigación, las cuales son: Nanocyl (Bélgica), Colorex (Países Bajos), Faperin y Aimplas (España).

Entre todos se cubre por completo la cadena de valor de los nanotubos de carbono, desde la producción de nanocargas (Nanocyl), pasando por su incorporación a los materiales plásticos (Nanocyl y Colorex) y, finalmente, llegando a la fabricación de productos plásticos (Faperin). Aimplas coordina el proyecto y, como centro de I+D, ofrece asistencia técnica a los socios.

Vía @ Interempresas – Imagen @ Flickr Geoff Hutchison

Se presenta hasta el próximo 5 de noviembre en la Casa de la Cultura de Los Realejos, en Tenerife (Canarias), una muestra de algunas de las esculturas pertenecientes a la colección Inmersión de la artista licenciada en Bellas Artes Alenka González Prochazka. Estas esculturas además de representar figuras relacionadas con el mundo marino están elaboradas a partir de la recuperación de metales y la materia prima utilizada en su elaboración es la chatarra.

La artista Alenka González conecta la escultura y el submarinismo a través del reciclaje de chatarra, pues se hace servir de trozos de metal obsoletos y que hoy en día es posible encontrar en cualquier chatarrería, para crear personajes marinos y mecánicos.

Esta muestra es mucho más que un ejemplo de cómo emplear el reciclaje como medio artístico ya que se trabaja el metal, se trasforma y se emplea para la composición gracias a elementos que habían sido desechados por haber alcanzado el final de su vida útil.

La instalación sugiere a los visitantes adentrarse en un mundo creado y aparente. El título “Inmersión” se refiere a esas situaciones en las que nos sumergimos en el fondo marino y nos sentimos como simples observadores del medio.

Inmersión podrá ser visitada de lunes a viernes entre las 09:00 y las 14:00 horas y de 17:00 a 20:00 horas.

Cada día encontramos a nuestro alrededor más muestras de cómo el reciclaje chatarra además de ser algo beneficioso para la preservación de nuestro planeta y la disminución del uso de los recursos naturales, también se convierte en una vía que invita a su utilización como materia prima para crear obras de arte; y eso nos encanta.

¿Qué te parecen las obras de la artista Alenka González? Desde Lachatarra.es recomendamos a todo aquel que tenga la oportunidad, a que visite la exposición y nos deje su comentario.

Información e imagen Vía @ DiversiaDigital

Hoy queremos compartir con nuestros lectores una viñeta que nos ha gustado mucho y hemos encontrado graciosa. Trata sobre un hijo que le explica a su madre el puesto de trabajo que va a empezar a desempeñar: Técnico especialista en reciclaje de metales, o lo que muchos conocemos comúnmente como chatarrero.

Mañana empiezo a trabajar - Por adrian_cocotero en cuantocabron.com

(Ir a la fuente original de la viñeta)

¿Te ha gustado la viñeta? ¿Conoces otras viñetas relacionadas con el reciclaje de metales o chatarrerías y te gustaría compartirla? ¡Déjanos tus comentarios!

Esta semana se ha celebrado el Día Internacional del Reciclaje y por ello desde nuestro Blog Lachatarra.es hemos querido hacer una síntesis de cómo el reciclaje de chatarra se ha convertido en un negocio extendido a nivel mundial.

Toda empresa involucrada en el negocio de la compra-venta de chatarra es consciente de las ventajas que aportan el reciclaje de metales, tanto férricos como no férricos, y las repercusiones en los subsiguientes costes de producción.

Así pues, el reciclaje de chatarra se ha convertido en una actividad cada vez más de moda debido a los beneficios que ello aporta en el ámbito económico y medioambiental, pues gracias a la recuperación de estos materiales y a su posterior reciclado es posible disminuir el empleo de los recursos naturales, que recordemos no son infinitos.

El comercio de productos básicos a nivel mundial está claramente influido por el negocio de la compra-venta de chatarra, y debido a la inestabilidad política globalizada, la chatarra ha resurgido como uno de los recursos más importantes y que es más necesario regularizar, pues de ello depende el grado de recuperación de materiales de cada país.

Además, debido al gran crecimiento exponencial que se está experimentando en la zona oriental, especialmente en China, el reciclaje de metales realizado en los centros de recuperación, chatarrerías, siderurgias o fundiciones sigue en aumento y ecológicamente hablando también es algo beneficioso, pues se trata de un proceso vital que ayuda a reducir la producción en los procesos de la industria pesada.

La chatarra, obviamente se ha consolidado como un producto que se diferencia del resto, pues sus beneficios medioambientales tras el reciclado de la misma reducen notablemente el nivel de emisiones de CO2 a la atmósfera y ayudan a frenar el despilfarro de materias primas vírgenes.

La clasificación y separación de residuos es una tarea que, salvo la selección de chatarra de hierro (que se hace con electroimanes), depende exclusivamente de la participación de seres humanos. Este trabajo, además de no ser ni grato ni divertido, supone riesgos para los trabajadores, que se ven expuestos a toda clase de sustancias nocivas tales como químicos, agentes patógenos, objetos filosos, etc. Es por eso que la gente de Zen Robotics ha desarrollado este robot con inteligencia artificial capaz de identificar, clasificar y separar todo tipo de materiales reciclables de un flujo heterogéneo de basura.

El brazo robótico cuenta con una serie de sensores que le permiten monitorear una cinta transportadora de residuos. Las señales de entrada son procesadas por un sofisticado sistema de inteligencia artificial que emula el funcionamiento del cerebelo humano. Esto posibilita que el robot aprenda de manera continua y se adapte a las diferentes condiciones de trabajo, ya que es imposible programar de forma predeterminada de qué manera llegan los residuos hasta el puesto de control.

Los posibles sensores incluyen cámaras de espectro visible, NIR (infrarrojo cercano), escáneres láser 3D, sensores hápticos, transiluminación, rayos X, detectores de metales, balanzas, lectores de código de barras y más. Esta batería de “ojos” electrónicos permite que el robot pueda identificar todo tipo de materiales tales como cables, baterías, lamparitas, diferentes tipos de metales tanto férricos como no férricos, rocas, cemento, madera, etc. Además de encargarse de la separación y clasificación de los materiales que pueden ser reciclables, puede utilizarse para eliminar elementos contaminantes como los detectores de humo (son radioactivos), desperdicios electrónicos peligrosos o cualquier otro tipo de material no deseado.

Sin duda parece un importante avance hacia un mejor aprovechamiento de los recursos naturales y también en la prevención de riesgos para la salud de los trabajadores del sector del reciclado. ¿Qué opináis vosotros? Os invitamos a dejar vuestros comentarios

Fuente: Webayunate.com

Aproximadamente cerca de ocho millones de toneladas de chatarras que proceden de metales tales como el hierro, el acero o el aluminio, dejarán de ser residuos a partir del próximo octubre, ya que según ha destacado la Federación Española de la Recuperación y Reciclaje (FER) tras la publicación del primer Reglamento de fin de condición de residuos (333/2011), se realizará la correspondiente recuperación de esta chatarra para proceder al reciclaje de los metales.

Desde hace 5 años se está trabajando en la Unión Europea para desarrollar los criterios para la clasificación de las chatarras que están consideradas como residuos. Estos criterios tratan de definir las pautas de calidad y tratamiento que deberá cumplir la chatarra férrica y el aluminio para poder ser reconsiderados como productos.

Para que la chatarra de aluminio y acero puedan se reconsideradas como productos deberán cumplir ciertos requisitos de calidad y pureza resultantes del proceso de recuperación de la chatarra. Para ello habrá que controlar que los residuos recibidos sigan determinados procesos y técnicas de tratamiento.

Así pues, gracias a un sistema de gestión de calidad que constará de una serie de controles y procedimientos documentados se podrá demostrar el correcto cumplimiento de la normativa, tal y como estipula el artículo 6 del Reglamento.

De esta forma se podrá fomentar el reciclaje, ahorrando sobre los costes económicos, de tiempo y personal, haciendo que más de 8 millones de toneladas de chatarra, puedan beneficiarse al año de esta condición.

  • Un tercio del peso total de un camión nuevo procede de materiales reciclados, según el fabricante sueco.

Cuando un camión sale directamente de la línea de montaje de la fábrica, puede que no sea tan nuevo como parece. Un tercio del peso total del vehículo se debe a metales reciclados. Al menos, en el caso de Volvo Trucks, que de este modo reduce el consumo de energía y beneficia al medio ambiente.

El sistema de producción del fabricante sueco abarca el reciclaje de viejos camiones, mediante el cual uno viejo se convierte en nuevo tras un proceso sostenible que beneficia tanto a la economía como a la ecología.

El camión recién llegado seguirá siendo útil. Sus mejores piezas se venderán en el mercado de vehículos usados. Todos los materiales que se quitan del camión y que no pueden ser vendidos se distribuyen en contenedores debidamente etiquetados en función de su naturaleza: hierro, aluminio, bronce, cobre, plástico, combustibles… Todos los artículos que ya no se puedan aprovechar se enviarán a fundir o incinerar, para ser reutilizados en forma de nuevos productos. Volvo Trucks trabaja duro para reducir la huella ambiental de la empresa y ha aplicado una estrategia bien pensada de reciclaje desde mediados de la década de 1990.

Cada camión Volvo está diseñado y construido en fábrica teniendo en cuenta lo que ocurrirá el día que el camión se retire de servicio. Los materiales utilizados son también cuidadosamente seleccionados. En términos de peso, aproximadamente 50% de hierro forjado en un camión nuevo proviene del reciclado de chatarra, mientras que un impresionante 97% del metal fundido se recicla. Cuando un Volvo FH es desechado, se recuperan más de nueve toneladas de materiales diversos para el reciclaje.

Fuente: Nexotrans.com

Hace más de 20 años que se ha empezado a responsabilizar a las empresas de forma legal, para que gestionaran adecuadamente sus productos una vez terminada su vida útil. José Jareño S.A. ha sido una de las empresas pioneras en el sector de la recuperación de materiales, tanto férricos como no férricos, en la Comunidad Valenciana, realizando desde hace casi 50 años labores de reciclado sobre productos metálicos y chatarras.

reciclaje de chatarraEl reciclaje de la chatarra permite reducir la contaminación del aire, del agua y los desechos de minería en un 70%. Obteniendo aluminio reciclado se reduce la contaminación en un 95%, lo que contribuye a una menor utilización de energía eléctrica, comparándolo con el procesado de materiales de primera. Un ejemplo de este ahorro sería que, reciclando una lata de refresco podemos ahorrar la energía necesaria para mantener encendido un televisor durante 3 horas.

El encarecimiento de las materias primas y de la energía, junto con la campaña mundial creada para una mejora del medio ambiente, han hecho que el reciclaje de chatarra y de otros materiales, sean actividades cada vez más rentables.

Por ejemplo el cobre, es uno de los materiales más demandados, pero también uno de los que más se reciclan. Esto se debe a su alto grado de recuperación, ya que al contrario que otros metales, el reciclaje de cobre puede realizarse varias veces sin que el material pierda ninguna de sus propiedades ni rendimiento, y sin importar el número de veces que haya sido reutilizado.

El reciclaje de acero es la práctica más común a nivel mundial. Este material ya se reciclaba mucho antes de tomar conciencia en la importancia de la recuperación de los materiales tanto férricos como los no férricos. En la fabricación de acero como materia prima, se suelen emplear grandes cantidades de chatarra recuperada.