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Hoy vamos a hablaros sobre el aluminio y sus principales características compartiendo cierta información interesante que hemos encontrado en la web Aluminio.org.

El aluminio es un tipo de metal con innumerables propiedades que permiten que a través de su reciclado se puedan logran excelentes beneficios medioambientales, económicos y sociales. Por este motivo se considera que reciclar la chatarra de aluminio es una actividad sencilla y que es capaz de proporcionar un importante ahorro de materias primas vírgenes. A continuación enumeramos brevemente los beneficios:

  • La producción de aluminio a partir de la chatarra supone un 95% de ahorro de energía.
  • El metal conserva todas sus propiedades y características durante el proceso de reciclado.
  • El 100% del aluminio puede ser reciclado.
  • Material fácilmente maleable y por tanto, de fácil transporte.
  • El aluminio se revaloriza energéticamente aumentando su valor en la London Metal Exchange.
  • El aluminio puede reciclarse un número ilimitado de veces.

Las propiedades que hacen que el aluminio sea un metal tan valioso y con tantas posibilidades de aprovechamiento que hace que las tasas de recuperación y reciclaje de este material sean considerablemente elevadas.

Como comentamos en nuestro anterior artículo: El aluminio y el ciclo de vida del “metal verde”, éste es un material extremadamente ligero (1/3 del peso del cobre o del acero), con una excelente resistencia a la corrosión, algo importante en productos que requieren protección y conservación, que proporciona una buena conductividad de la electricidad y el calor, sin magnetismo ni toxicidad, con propiedades reflectoras de luz, impermeable y fácilmente deformable.

El aluminio alcanza unas tasas de reciclado en la Unión Europea (UE) muy elevadas pues se llega a reciclar hasta un 50% en envases, un 85% en materiales de construcción, y un 95% en elementos de transporte. Esto genera un impacto ambiental muy positivo, pues la producción anual de aluminio reciclado en Europa asciende a 4 millones de toneladas.

El reciclaje de determinados materiales que utilizamos a en nuestra vida cotidiana supone reducir la contaminación, favorece el bolsillo y ayuda a conservar las riquezas naturales del medioambiente; sin ir más lejos, una simple lata conlleva un proceso que implica varios elementos químicos, minerales y energía, pero desde luego lo que más atrae a las empresas es la reducción de costos: reciclar supone un 90% de ahorro en minerales vírgenes y un 70% en coste energético.

Recurrir a los desguaces para conseguir piezas contribuye a mejorar nuestra economía y al incremento del mercado de reutilización y reciclaje de recambios que en los últimos años ha estado muy parado. El concepto de “nuevo” como sinónimo de calidad es totalmente falso y ahora, incentivados por la crisis económica, la gente se está dando cuenta de ellos y esta asociación comienza a desaparecer.

El aspecto de la vida cotidiana que más beneficio saca del reciclaje es el automovilístico debido a los altos precios de las piezas de los coches; si tu coche no es de una gama o modelo muy exclusivo (o descatalogado) el ahorro al comprar la pieza por tu cuenta en un desguace es muy considerable.

Los teléfonos móviles son con diferencia el artículo que menos se destina al reciclaje. Aunque el número de teléfonos, solo en España, dobla al número de habitantes, los usuarios aún no están concienciados con su reciclaje y la gran mayoría desconoce donde se encuentran los puntos destinados a su recogida, un gran error ya que de los dispositivos móviles se reutilizan gran parte de sus componentes.

Reciclar es solo una forma de concienciarse con el medio ambiente, pero existen muchas otras que harán que contribuyamos a un entorno más favorable, ¿Cómo? Por ejemplo, si quieres ir a comprar comida no cojas el coche y te pongas a dar vueltas durante media hora buscando aparcamiento, vete caminando y si te queda a desmano pide lo que necesites con http://www.elpedido.es/. No olvides que cuidar el medioambiente es sinónimo de ahorrar.

Tan solo uno de cada tres teléfonos móviles se recicla en España, cuando la cifra de unidades supera con creces a la de habitantes. Lo anterior refleja que conciencia social sobre la importancia de reciclar estos aparatos es insuficiente, pese a que incorporan metales reutilizables como el cobre, el aluminio o el hierro.

La gran mayoría de fabricantes y operadores de telefonía móvil colaboran activamente con la Fundación Tragamovil, organización sin ánimo de lucro especializada en la recogida y el reciclaje de teléfonos móviles y accesorios derivados. Según Julio Lema García, director de promoción y comunicación de la organización, desde 2001 Tragamovil ha recuperado un total de 4.200 toneladas de residuos que provienen de este tipo de aparatos, lo equivalente a 40 millones de terminales aproximadamente. Prácticamente el 70% de los componentes de un teléfono móvil pueden ser recuperados y reciclados, por ello la importancia de llevar a cabo esta acción.

Según Jesús Iglesias, director de Care Nokia Iberia, “una buena mentalidad a favor del reciclaje del teléfono móvil facilitaría que las personas tuvieran un modelo de vida más sostenible”.  Además, tal y como ha explicado Iglesias, la empresa Finlandesa logró reducir el impacto medio ambiental de sus terminales en un 65%, recordando así la importancia del reciclaje de aparatos electrónicos, en concreto de teléfonos móviles, para que posteriormente puedan ser empleados en nuevos procesos productivos.

Cada ciudadano europeo produce una media de 14 kg de chatarra electrónica al año, según datos de la UE. ¿Qué piensas de esta cifra? ¿Te parece adecuada? ¡Déjanos tus comentarios!

Fuente @ NuestraTierra - Imagen @ Flickr Dave Patten

Anualmente se generan una gran cantidad de residuos a nivel mundial, de los cuales todos somos responsables y la finalidad a medio plazo es intentar disminuir el impacto medioambiental que tienen sobre nuestro planeta. Para solventar estos problemas se puede aplicar la llamada estrategia de las “3 erres” y que exponemos a continuación:

Reducir: Lo principal es intentar reducir la cantidad de residuos que se generan en los hogares, centros educativos o de trabajo. Además también se debe incentivar a las empresas a que fabriquen o comercialicen productos con una cantidad de envoltorios menor, con envases que posteriormente sean reciclables o bien a emplear materiales reciclados en sus procesos de producción. También se debe tener en cuenta la durabilidad de los materiales que forman los productos, pues ello determinará la vida útil de los mismos.

Reutilizar: Se deben reutilizar todos aquellos residuos que se generan y que puedan volver a ser empleados en su forma original, sin recibir ningún proceso previo. Por ejemplo si pensamos en alargar la vida útil de un producto será más conveniente adquirir el mismo, en envases que posteriormente podamos utilizar, como por ejemplo los tarros de plástico duro o cajas metálicas, que emplearíamos en futuras actividades de almacenaje dentro del hogar o la oficina.

Reciclar: El reciclaje es la actividad que emplea residuos como materias primas durante los procesos de fabricación de nuevos productos. El acero el material que más se recicla a nivel mundial y aproximadamente el 45% del acero nuevo proviene del reciclaje de acero viejo o del reciclado de chatarra. Los coches que se depositan en los Centros Autorizados de Tratamiento (C.A.T.) son una de las fuentes más importantes que mueven el reciclaje de acero en el mundo, ya que pueden ser convertidos en electrodomésticos, productos de ferretería, otros vehículos y miles de artículos más.

Para poder cumplir esta estrategia es imprescindible contar con el apoyo de toda la comunidad y esto ha de conseguirse a través de campañas de sensibilización lanzadas en cada uno de los países que forman el planeta. A nivel mundial se ha solicitado a las industrias que se responsabilicen de la recuperación de sus residuos, para intentar disminuir el impacto negativo de sus procesos de fabricación.

Hace más de 20 años que se ha empezado a responsabilizar a las empresas de forma legal, para que gestionaran adecuadamente sus productos una vez terminada su vida útil. José Jareño S.A. ha sido una de las empresas pioneras en el sector de la recuperación de materiales, tanto férricos como no férricos, en la Comunidad Valenciana, realizando desde hace casi 50 años labores de reciclado sobre productos metálicos y chatarras.

reciclaje de chatarraEl reciclaje de la chatarra permite reducir la contaminación del aire, del agua y los desechos de minería en un 70%. Obteniendo aluminio reciclado se reduce la contaminación en un 95%, lo que contribuye a una menor utilización de energía eléctrica, comparándolo con el procesado de materiales de primera. Un ejemplo de este ahorro sería que, reciclando una lata de refresco podemos ahorrar la energía necesaria para mantener encendido un televisor durante 3 horas.

El encarecimiento de las materias primas y de la energía, junto con la campaña mundial creada para una mejora del medio ambiente, han hecho que el reciclaje de chatarra y de otros materiales, sean actividades cada vez más rentables.

Por ejemplo el cobre, es uno de los materiales más demandados, pero también uno de los que más se reciclan. Esto se debe a su alto grado de recuperación, ya que al contrario que otros metales, el reciclaje de cobre puede realizarse varias veces sin que el material pierda ninguna de sus propiedades ni rendimiento, y sin importar el número de veces que haya sido reutilizado.

El reciclaje de acero es la práctica más común a nivel mundial. Este material ya se reciclaba mucho antes de tomar conciencia en la importancia de la recuperación de los materiales tanto férricos como los no férricos. En la fabricación de acero como materia prima, se suelen emplear grandes cantidades de chatarra recuperada.