chatarreria jareño

Archivo de la categoría ‘Reciclado’

símbolo del reciclaje por Lachatarra.es

Verde, azul, negro, en círculo, triángulo o cuadrado, cuando vemos un símbolo similar al que hemos puesto arriba lo primero que nos viene a la mente es, el reciclaje.

Y es que este símbolo, en todas sus variantes, se ha convertido en el icono universal que representa cualquier actividad relacionada con el reciclaje de residuos independientemente de cuál sea su naturaleza. Pero ¿porqué esta particular forma?, ¿quién lo inventó? Lo vemos a continuación:

Este logotipo acumula ya más de 40 años a sus espaldas, por lo que muchos de nosotros ya lo conocemos desde bien niños e identificamos qué representa sin que prácticamente nadie nos lo haya enseñado. Sin embargo, hoy desde Lachatarra.es queremos brindar un homenaje a su creador resumiendo un poco la historia de este conocido símbolo.

Tal y como cuentan desde CNN Expansión, esta imagen fue creada por Gary Anderson en 1970, originario de Honolulu (Hawai), a raíz de su participación en un concurso promovido por la Container Corporation of América, una empresa dedicada a la industrial del papel que tiene su sede en Chicago, Estados Unidos.

Este concurso se puso en marcha con motivo de las actividades que la empresa llevó a cabo en el Día de la Tierra, que casualmente empezó a celebrarse también ese mismo año. El ganador, evidentemente, fue Anderson y en aquel momento, con 23 años, acababa de obtener su titulación de arquitectura.

Como premio, Anderson recibió una beca por valor de 2.500 dólares y le fue comunicado durante la Conferencia Internacional de Diseño de Aspen (IDCA). La retribución fue empleada para cursar sus estudios durante un año en la Universidad de Suecia.

Este distintivo, tal y como comentábamos al inicio del post, está reconocido mundialmente y cuenta con diversas variaciones que también sirven para conocer la procedencia de los residuos que son reciclables, así como para promover la Ley de las 3 ERRES: reducir, reutilizar y reciclar.

 

¿Conocíais esta historia sobre el emblema del reciclaje? ¿qué otras variaciones habéis visto que representen este mismo concepto? ¡Dejadnos vuestros comentarios!

 

Según los últimos informes de la Unión Europea en España abusamos de los vertederos: un 53% de nuestros deshechos van a parar a ellos, frente al 38% de media en el resto de Europa. Y es que reciclar, aunque es crucial para la sostenibilidad, requiere tiempo, energía y recursos, así que hoy hablaremos de la opción más cómoda y útil de todas: El Preciclaje.

El Preciclaje o Pre-Reciclaje, como lo llaman algunos, consiste en pararnos a pensar en el impacto medioambiental de nuestros actos antes de consumir o generar residuos. Si minimizamos la cantidad de residuos creados evitamos el despilfarro de recursos y dinero, ahorrando así en todos los sentidos.

No son pocas las empresas internacionales que desde que se acuñó el término ‘preciclaje’ en la obra “50 cosas simples que usted puede hacer para salvar la Tierra” del año 1989, se han ido sumando a esta curiosa alternativa. Algunos lo consideran el paso previo a la regla de las ya conocidas tres “R”: Reducir, Reciclar, Reutilizar. Otros simplemente, lo ven como un apoyo a cada uno de estas fases.

Nube de etiquetas sobre preciclaje

Aplicado al ámbito doméstico, profesional o de ocio, hay unas pequeñas reglas que podemos seguir para hacerte todo un pre-reciclador activo. Para comprenderlo mejor, hemos extraído algunos curiosos ejemplos de la canadiense ciudad de Halifax, que tiene en marcha toda una iniciativa de Preciclaje digna de admirar:

- P

-          Pedir prestado o alquilar los artículos que sólo vas a usar de forma esporádica o puntual. No es necesario que todos tengamos de todo, los amigos y familia podemos compartir herramientas u objetos de uso no cotidiano, para ahorrar tiempo y materiales.

 

-          Donar la ropa, juguetes, libros, electrodomésticos, equipos deportivos… que no vayáis a usar si están en buenas condiciones. ¿Preferís que vayan al vertedero o que pueda aprovecharlas otra persona?

 

-          Ya que hablamos de compartir, no os olvidéis de vuestro medio de transporte. Los viajes compartidos son más gratos y beneficiosos para el medio ambiente.

 

-          Reparar: no todo tiene que ir a la basura. Por ejemplo, prendas de ropa, calzado, o aparatos electrónicos a veces sólo necesitan unos pequeños remiendos o ajustes para alargar su vida útil.

 

-          Envases reutilizables y compras a lo grande. Los recipientes de vidrio, por ejemplo, pueden usarse una y otra vez. Respecto al tamaño, podemos optar por productos concentrados para aprovecharlos mejor y nada de envasado individual, pues genera más residuos innecesariamente.

 

-          ¿Cuántas veces al día miramos nuestro e-mail o móvil? Elegir nuestra correspondencia vía digital nos aportará muchos beneficios ya que es rápida, cómoda y cuida del medio ambiente.

 

-          Bolígrafos reutilizables, cubiertos lavables, decoraciones con objetos reciclados, servilletas y pañuelos de tela… Optar por artículos que puedan ser usados más de una vez es una buena alternativa. En su defecto, podemos elegir aquellos que sean reciclables, ¡y depositarlos después en el contenedor adecuado!

 

Detener los residuos antes de que sean generados es el paso previo al reciclaje: evita llenar vertederos, la extracción de materias primas, reduce el consumo energético y la emisión de gases contaminantes.

¿Os unís al Preciclaje?, ¿Lo practicábais aunque no conociéseis la palabra?, ¿qué otras medidas se os ocurren? ¡Dejadnos vuestros comentarios!

Aunque la industria del desguace y la chatarrería sean los principales encargados del reciclaje y reutilización de los deshechos metálicos, todos podemos aportar nuestro granito de arena por el medioambiente. Si además al hacerlo conseguimos un accesorio original y moderno pues ¡mejor aún!

Para la elaboración de esta pequeña manualidad sólo vamos a necesitar dos materiales: cuero para hacer la correa de nuestra pulsera y algunas piezas de metal reciclado para los adornos.

Recordad que la idea principal de esta labor es reutilizar productos que de otra forma serían desechados, así que para lograr una pieza verdaderamente sostenible quedará prohibido emplear materiales nuevos. Estamos seguros de que en casa tenéis material de sobra para elaborar esta original pulsera. ¡Sólo hay que ponerle un poco de imaginación!

Así pues, podremos emplear un cinturón viejo de cuero o bien algún cojín de un sofá de piel viejo que podamos cortar tiras… y unas tuercas pequeñas, de esas que probablemente todos tengamos en la caja de herramientas y acaban por no usarse nunca.

materiales para elaborar pulsera reciclada

1) Prepara bien los materiales

No tengas prisa, gran parte del éxito de la manualidad depende de ello.

Corta largas tiras de cuero, si te dan dos o tres vueltas a la muñeca mejor, le darán un aire más desenfadado a tu pulsera. Si tienes un cinturón de piel estrechito, prácticamente tienes este paso hecho.

Después selecciona cuidadosamente las piezas de metal que más te agraden, prestando especial atención a la forma y el color, pues ellas determinarán el estilo de la pulsera.

No olvides comprobar que el ancho de las tiras no es superior al agujero de las piezas o no podrás insertarlas después.

2) Limpieza y cuidados

Aunque se trate de chatarra, no queremos que lo parezca, así que debemos ponernos manos a la obra con la pequeña restauración de la materia prima de nuestra pulsera.

Para las tiras de cuero lo ideal es darles un poquito de crema hidratante y frotar con un paño. Verás cómo restaura la piel y qué suave queda.

Las piezas de metal frótalas bien con un paño seco, y si son de material oxidable, dales una capa de esmalte transparente que las impermeabilizará y las hará brillar como merecen.

¡Ahora sí parecen elementos de bisutería!

3) Montaje

Ya no tienes más que pasar el cordón de cuero por las tuercas y llevarlas al centro. Haz varias pruebas sobre tu muñeca hasta que se acomoden del modo que más te guste.

4) Cierre

Si la pieza de cuero que seleccionaste es un cinturón estás de suerte porque ya tienes una hebilla a la medida como cierre. Córtala y cósela al extremo de tu pulsera. Ayúdate de unas tijeras para hacer el agujero por donde pasar el cierre de la misma.

Si no dispones de una pequeña hebilla siempre puedes coser un cierre a modo de pasador, poner unos corchetes o incluso simplemente anudar los extremos.

pulseras de reciclaje

 

Esperamos que os haya gustado. Desde Lachatarra.es queremos recordaros la importancia de no desperdiciar nuestros recursos naturales, de buscar siempre ideas para reutilizar los residuos. Y, si no estamos inspirados, hay que tener siempre en cuenta que disponemos de un montón de centros especializados en el reciclaje de chatarra donde llevar los metales que no vamos a reutilizar.

Si os ha gustado o sabéis qué otras manualidades podríamos preparar con elementos cuyo destino final era la chatarrería, ¡no olvides dejarnos tu comentario!

 

 

 

 

 

 

Vía: ManualidadesOn – Fotos: stylehurricane

Según se demuestra en un estudio publicado en la revista Journal of Archaeological Science, es posible encontrar claras evidencias de la existencia del reciclaje como concepto en la Prehistoria.

Los resultados del estudio muestran como el reciclaje de utensilios fue una práctica muy habitual durante el Paleontológico superior. En esta época el uso de herramientas recicladas era muy común en las actividades domésticas y estaba asociado a necesidades inmediatas.

DSC02111

¿Cómo surgen los utensilios domésticos reciclados?

El reciclado de este tipo de herramientas nace de la necesidad de disponer de una forma sencilla e inmediata un utensilio que facilite las tareas diarias de supervivencia. Sin embargo, las herramientas de caza no solían ser fabricadas con elementos reciclados, sino que se reciclaban para transformarse en herramientas dobles.

Este hecho, en parte, nos indica que una buena parte de esos utensilios no fueron concebidos en un principio como herramientas de doble uso, sino que cuando el artefacto fue reciclado se le añadió la segunda herramienta.

Recursos naturales empleados de manera sostenible

Tomando como referencia el comportamiento de los actuales indígenas, se observa como el reciclaje pudo ser una acción determinante en las poblaciones cazadoras y recolectoras del Paleolítico. Pero ¿por qué fue tan importante? Lo vemos a continuación:

Fue un movimiento importante a nivel económico pues además de incrementar la disponibilidad de los recursos se ha convertido en un factor muy relevante a la hora de interpretar los yacimientos que no solamente se trataba de lugares en los que poder vivir, sino que también eran espacios donde se aprovisionaban de recursos.

La reutilización de recursos hizo que estos humanos no tuvieran que desplazarse a los lugares donde se hallaba la materia prima para fabricar sus herramientas, pues utilizaban los utensilios abandonados por anteriores grupos de población y los reciclaban adaptándolos a sus necesidades.

¿Qué os parecen los ancestros del reciclaje? ¿Os imaginabais a los habitantes de la era del Paleontológico reciclando sus utensilios? ¡Déjanos tus comentarios!

Vía @ ECOticias

 

Es pasado octubre os hablábamos sobre una de las revoluciones en cuanto a conductividad eléctrica se refiere, los nanotubos de carbono como alternativa a los cables de cobre convencionales. Pues bien, hoy desde Lachatarra.es vamos a ampliar este tema y a explicaros cómo se reciclan las nanopartículas de este nuevo material.

Los nanomateriales se encuentran entre las sustancias más prometedoras, debido a su alto rendimiento mecánico, eléctrico y térmico. Pero, ¿qué es lo que ocurre con estos materiales cuando al alcanzado el final de su vida útil? Os lo contamos a continuación.

A través del proyecto Recytube se propone la reutilización de desechos industriales plásticos que contengan los citados nanotubos de cabono y que se hayan generado durante la producción del masterbatch (mezcla maestra), compounding (composición) o procesos de fabricación de moldeo por inyección. Estos desechos se emplearán en la producción de nuevos nanocomposites plásticos con valor comercial.

 

Así pues, durante la primera etapa del proyecto se identifican diversos métodos rápidos que podrían emplearse en la planta de producción a la hora de contabilizar la totalidad de nanotubos de carbono, para finalmente poder predecir las propiedades finales del material y su reciclabilidad.

Entre los diversos métodos estudiados se ha realizado una selección teniendo en cuenta la facilidad, el bajo precio y la constancia de sus resultados.

El paso siguiente dentro de Recytube se centra en el desarrollo de piezas para la industria eléctrica y electrónica empleando nanocomposites reciclados que contengan nanotubos de carbono, prestando especial atención a la evaluación sobre los cambios en el impacto medioambiental derivados del uso de nanocomposites de CNT reciclados, o lo que es lo mismo, los nanotubos de carbono recuperados.

Este proyecto se está llevando a cabo por un consorcio formado por tres pymes y un centro de investigación, las cuales son: Nanocyl (Bélgica), Colorex (Países Bajos), Faperin y Aimplas (España).

Entre todos se cubre por completo la cadena de valor de los nanotubos de carbono, desde la producción de nanocargas (Nanocyl), pasando por su incorporación a los materiales plásticos (Nanocyl y Colorex) y, finalmente, llegando a la fabricación de productos plásticos (Faperin). Aimplas coordina el proyecto y, como centro de I+D, ofrece asistencia técnica a los socios.

Vía @ Interempresas – Imagen @ Flickr Geoff Hutchison

  • No se clasificarán como residuo las chatarras limpias y seguras sobre las que se haya aplicado el sistema de gestión de calidad, contando con una declaración de conformidad por remesa.

Los residuos que se generan tanto por las industrias como por los consumidores europeos, se vuelven a transformar, en mayor medida, en materias primas secundarias y en nuevos productos, en lugar de enterrarse u olvidarse en los vertederos.

Establecidos los criterios en la nueva Directiva Marco de Residuos, que determinan cuando un material de desecho recuperado deja de considerarse residuo y puede tratarse como si fuera otro producto o materia prima, entenderemos que cuando la chatarra haya sufrido cualquier tipo de transformación (clasificado, triturado, corte, limpieza y descontaminación) para preparar la misma y habilitarla para su uso final en fundiciones o fábricas, y ésta transformación se haya completado la chatarra alcanzará el fin de su condición como residuo.

“Debemos empezar a tratar los residuos como recursos valiosos y la adopción de estos criterios de fin de la condición de residuo para los flujos de materiales estimulará realmente nuestros servicios e industria de reciclado. Se trata de otro gran paso adelante hacia el cumplimiento del objetivo europeo de conseguir una economía eficiente en el uso de los recursos y convertirse en una sociedad del reciclado” explicó Janez Potocnik, comisario de Medio Ambiente de la Unión Europea.

Los objetivos son claros: conseguir unos porcentajes de reciclado mucho mayores y reducir al mínimo posible las extracciones de nuevos recursos naturales, llegando a convertir Europa en una sociedad del reciclado, dónde se evitan los residuos y se utilizan solamente aquellos recursos que son imprescindibles.

Según lo publicado en el nº 6 de la revista sobre Reciclaje y Gestión de Residuos de Interempresas, La Directiva Marco de Residuos está basada en una serie de principios acreditativos de gestión ambientalmente segura de los desechos y en el establecimiento de una jerarquía de residuos de cinco niveles que fomente la prevención, la preparación con vistas a la reutilización, el reciclaje y otras formas de recuperación.

La clasificación y separación de residuos es una tarea que, salvo la selección de chatarra de hierro (que se hace con electroimanes), depende exclusivamente de la participación de seres humanos. Este trabajo, además de no ser ni grato ni divertido, supone riesgos para los trabajadores, que se ven expuestos a toda clase de sustancias nocivas tales como químicos, agentes patógenos, objetos filosos, etc. Es por eso que la gente de Zen Robotics ha desarrollado este robot con inteligencia artificial capaz de identificar, clasificar y separar todo tipo de materiales reciclables de un flujo heterogéneo de basura.

El brazo robótico cuenta con una serie de sensores que le permiten monitorear una cinta transportadora de residuos. Las señales de entrada son procesadas por un sofisticado sistema de inteligencia artificial que emula el funcionamiento del cerebelo humano. Esto posibilita que el robot aprenda de manera continua y se adapte a las diferentes condiciones de trabajo, ya que es imposible programar de forma predeterminada de qué manera llegan los residuos hasta el puesto de control.

Los posibles sensores incluyen cámaras de espectro visible, NIR (infrarrojo cercano), escáneres láser 3D, sensores hápticos, transiluminación, rayos X, detectores de metales, balanzas, lectores de código de barras y más. Esta batería de “ojos” electrónicos permite que el robot pueda identificar todo tipo de materiales tales como cables, baterías, lamparitas, diferentes tipos de metales tanto férricos como no férricos, rocas, cemento, madera, etc. Además de encargarse de la separación y clasificación de los materiales que pueden ser reciclables, puede utilizarse para eliminar elementos contaminantes como los detectores de humo (son radioactivos), desperdicios electrónicos peligrosos o cualquier otro tipo de material no deseado.

Sin duda parece un importante avance hacia un mejor aprovechamiento de los recursos naturales y también en la prevención de riesgos para la salud de los trabajadores del sector del reciclado. ¿Qué opináis vosotros? Os invitamos a dejar vuestros comentarios

Fuente: Webayunate.com

  • El transbordador de la NASA aterrizó el pasado día 9 de marzo, procedente de la Estación Espacial, poniendo fin a 27 años de brillantes servicio

transbordador discoveryEl transbordador “Discovery” terminó el día 9 de marzo su última misión al aterrizar en el Centro Espacial Kennedy de Florida. La nave, con sus seis tripulantes a bordo, tocó tierra a las 16.57 GMT tal y como estaba previsto, en un soleado día que marca el principio del fin de la era de los transbordadores.

Este es el tercero de la flota de cinco orbitadores que la NASA ha empleado durante treinta años para sus misiones tripuladas. Su construcción comenzó el 27 de agosto de 1979, y viajó por primera vez al espacio el 30 de agosto de 1984. A lo largo de su carrera ha efectuado 39 misiones, ha pasado en órbita 365 días en órbita y ha recorrido más de 238 millones de kilómetros.

La retirada del “Discovery” y su consecuente tratamiento como si de chatarra se tratase, marcarán el principio del fin de la era de los transbordadores, que serán retirados por la NASA este año. El programa inició su andadura en 1981 con el lanzamiento del “Columbia”, al que siguieron el “Challenger” (1982), el “Discovery” (1983), el “Atlantis” (1985) y el “Endeavour” (1991).

El Museo Nacional del Aire y el Espacio de EE UU ha pedido a la NASA que le ceda el “Discovery” para exponerlo en sus instalaciones, aunque la agencia espacial no ha anunciado su decisión.

Fuente: elcorreo.com

  • Un tercio del peso total de un camión nuevo procede de materiales reciclados, según el fabricante sueco.

Cuando un camión sale directamente de la línea de montaje de la fábrica, puede que no sea tan nuevo como parece. Un tercio del peso total del vehículo se debe a metales reciclados. Al menos, en el caso de Volvo Trucks, que de este modo reduce el consumo de energía y beneficia al medio ambiente.

El sistema de producción del fabricante sueco abarca el reciclaje de viejos camiones, mediante el cual uno viejo se convierte en nuevo tras un proceso sostenible que beneficia tanto a la economía como a la ecología.

El camión recién llegado seguirá siendo útil. Sus mejores piezas se venderán en el mercado de vehículos usados. Todos los materiales que se quitan del camión y que no pueden ser vendidos se distribuyen en contenedores debidamente etiquetados en función de su naturaleza: hierro, aluminio, bronce, cobre, plástico, combustibles… Todos los artículos que ya no se puedan aprovechar se enviarán a fundir o incinerar, para ser reutilizados en forma de nuevos productos. Volvo Trucks trabaja duro para reducir la huella ambiental de la empresa y ha aplicado una estrategia bien pensada de reciclaje desde mediados de la década de 1990.

Cada camión Volvo está diseñado y construido en fábrica teniendo en cuenta lo que ocurrirá el día que el camión se retire de servicio. Los materiales utilizados son también cuidadosamente seleccionados. En términos de peso, aproximadamente 50% de hierro forjado en un camión nuevo proviene del reciclado de chatarra, mientras que un impresionante 97% del metal fundido se recicla. Cuando un Volvo FH es desechado, se recuperan más de nueve toneladas de materiales diversos para el reciclaje.

Fuente: Nexotrans.com

Anualmente se generan una gran cantidad de residuos a nivel mundial, de los cuales todos somos responsables y la finalidad a medio plazo es intentar disminuir el impacto medioambiental que tienen sobre nuestro planeta. Para solventar estos problemas se puede aplicar la llamada estrategia de las “3 erres” y que exponemos a continuación:

Reducir: Lo principal es intentar reducir la cantidad de residuos que se generan en los hogares, centros educativos o de trabajo. Además también se debe incentivar a las empresas a que fabriquen o comercialicen productos con una cantidad de envoltorios menor, con envases que posteriormente sean reciclables o bien a emplear materiales reciclados en sus procesos de producción. También se debe tener en cuenta la durabilidad de los materiales que forman los productos, pues ello determinará la vida útil de los mismos.

Reutilizar: Se deben reutilizar todos aquellos residuos que se generan y que puedan volver a ser empleados en su forma original, sin recibir ningún proceso previo. Por ejemplo si pensamos en alargar la vida útil de un producto será más conveniente adquirir el mismo, en envases que posteriormente podamos utilizar, como por ejemplo los tarros de plástico duro o cajas metálicas, que emplearíamos en futuras actividades de almacenaje dentro del hogar o la oficina.

Reciclar: El reciclaje es la actividad que emplea residuos como materias primas durante los procesos de fabricación de nuevos productos. El acero el material que más se recicla a nivel mundial y aproximadamente el 45% del acero nuevo proviene del reciclaje de acero viejo o del reciclado de chatarra. Los coches que se depositan en los Centros Autorizados de Tratamiento (C.A.T.) son una de las fuentes más importantes que mueven el reciclaje de acero en el mundo, ya que pueden ser convertidos en electrodomésticos, productos de ferretería, otros vehículos y miles de artículos más.

Para poder cumplir esta estrategia es imprescindible contar con el apoyo de toda la comunidad y esto ha de conseguirse a través de campañas de sensibilización lanzadas en cada uno de los países que forman el planeta. A nivel mundial se ha solicitado a las industrias que se responsabilicen de la recuperación de sus residuos, para intentar disminuir el impacto negativo de sus procesos de fabricación.