chatarreria jareño

Según los últimos informes de la Unión Europea en España abusamos de los vertederos: un 53% de nuestros deshechos van a parar a ellos, frente al 38% de media en el resto de Europa. Y es que reciclar, aunque es crucial para la sostenibilidad, requiere tiempo, energía y recursos, así que hoy hablaremos de la opción más cómoda y útil de todas: El Preciclaje.

El Preciclaje o Pre-Reciclaje, como lo llaman algunos, consiste en pararnos a pensar en el impacto medioambiental de nuestros actos antes de consumir o generar residuos. Si minimizamos la cantidad de residuos creados evitamos el despilfarro de recursos y dinero, ahorrando así en todos los sentidos.

No son pocas las empresas internacionales que desde que se acuñó el término ‘preciclaje’ en la obra “50 cosas simples que usted puede hacer para salvar la Tierra” del año 1989, se han ido sumando a esta curiosa alternativa. Algunos lo consideran el paso previo a la regla de las ya conocidas tres “R”: Reducir, Reciclar, Reutilizar. Otros simplemente, lo ven como un apoyo a cada uno de estas fases.

Nube de etiquetas sobre preciclaje

Aplicado al ámbito doméstico, profesional o de ocio, hay unas pequeñas reglas que podemos seguir para hacerte todo un pre-reciclador activo. Para comprenderlo mejor, hemos extraído algunos curiosos ejemplos de la canadiense ciudad de Halifax, que tiene en marcha toda una iniciativa de Preciclaje digna de admirar:

- P

-          Pedir prestado o alquilar los artículos que sólo vas a usar de forma esporádica o puntual. No es necesario que todos tengamos de todo, los amigos y familia podemos compartir herramientas u objetos de uso no cotidiano, para ahorrar tiempo y materiales.

 

-          Donar la ropa, juguetes, libros, electrodomésticos, equipos deportivos… que no vayáis a usar si están en buenas condiciones. ¿Preferís que vayan al vertedero o que pueda aprovecharlas otra persona?

 

-          Ya que hablamos de compartir, no os olvidéis de vuestro medio de transporte. Los viajes compartidos son más gratos y beneficiosos para el medio ambiente.

 

-          Reparar: no todo tiene que ir a la basura. Por ejemplo, prendas de ropa, calzado, o aparatos electrónicos a veces sólo necesitan unos pequeños remiendos o ajustes para alargar su vida útil.

 

-          Envases reutilizables y compras a lo grande. Los recipientes de vidrio, por ejemplo, pueden usarse una y otra vez. Respecto al tamaño, podemos optar por productos concentrados para aprovecharlos mejor y nada de envasado individual, pues genera más residuos innecesariamente.

 

-          ¿Cuántas veces al día miramos nuestro e-mail o móvil? Elegir nuestra correspondencia vía digital nos aportará muchos beneficios ya que es rápida, cómoda y cuida del medio ambiente.

 

-          Bolígrafos reutilizables, cubiertos lavables, decoraciones con objetos reciclados, servilletas y pañuelos de tela… Optar por artículos que puedan ser usados más de una vez es una buena alternativa. En su defecto, podemos elegir aquellos que sean reciclables, ¡y depositarlos después en el contenedor adecuado!

 

Detener los residuos antes de que sean generados es el paso previo al reciclaje: evita llenar vertederos, la extracción de materias primas, reduce el consumo energético y la emisión de gases contaminantes.

¿Os unís al Preciclaje?, ¿Lo practicábais aunque no conociéseis la palabra?, ¿qué otras medidas se os ocurren? ¡Dejadnos vuestros comentarios!

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